martes, 9 de agosto de 2016

¡CUIDADO HERMANO CON LO QUE ESCUCHAS!


Me temo que demasiados creyentes hoy se están alimentando de fast food (comida rápida) religiosa, por maestros que entretienen y les dan al la iglesia lo que ellos quieren y no lo que necesitan.

Así cómo Dios no quería que la basura de los cananitas contaminara a su pueblo Israel, porque ese pueblo era especial para Dios, pueblo escogido para cumplir los propósitos divinos en este mundo, así tampoco quiere Dios que su iglesia se contamine con la basura del mundo, porque somos llamados a dar a conocer al mundo la Palabra de Dios y la salvación por la fe en Cristo Jesús Señor nuestro. El que come fast-food engorda pero no se alimenta, más el que come del Pan vivo que descendió del cielo vive por la eternidad.

Dos amigos se encontraron, uno criaba ovejas, el otro criaba cerdos, el que criaba ovejas le regaló una al que criaba cerdos. Meses después se volvieron a encontrar y el que criaba ovejas le preguntó al otro por la que le había regalado, se murió fue su respuesta, pero..¿qué pasó? No se, yo le daba de lo mejor que comen mis cerdos. Moraleja...donde engordan los cerdos se muere la pobre oveja del alma. ¡CUIDADO HERMANO CON LO QUE ESCUCHAS!

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